Referentes de la ganadería y la industria cárnica se reunieron en la Rural para discutir cómo potenciar las exportaciones a través de una mayor integración sectorial. El encuentro evidenció que hay progreso en la coordinación entre los distintos actores de la cadena.
Uno de los principales desafíos identificados en el diálogo fue la necesidad de crear un «idioma común» que unifique criterios entre ganaderos, frigorificos e industrializadores. Esta brecha en la comunicación y los objetivos estratégicos ha limitado históricamente la capacidad de la cadena para actuar de manera coordinada en los mercados internacionales.
Los participantes en el encuentro insistieron en que la salida pasa por «apostar a la calidad y hacer las cosas bien». Esta perspectiva reconoce que en un contexto de competencia global, la diferenciación de productos mediante estándares superiores de excelencia es lo que permite sostener precios y posiciones en los mercados más exigentes.
La integración de la cadena cárnica argentina representa un objetivo de largo plazo. Los distintos sectores tienen estructuras de costos y rentabilidad diferentes, lo que genera tensiones naturales. Sin embargo, el reconocimiento de objetivos comunes en términos de calidad y acceso a mercados abre espacios para acuerdos.
El encuentro en la Rural, donde se reúnen anualmente los actores del agro argentino, constituyó un espacio propicio para este diálogo. Los avances mencionados por los referentes sugieren que hay una voluntad real de construir una cadena más cohesionada. Si esta disposición se traduce en acciones concretas y mecanismos de coordinación, podría significar un salto cualitativo en las capacidades exportadoras del sector cárnico argentino.
Imagen: Natasha Arefyeva / Unsplash – Con informacion de Clarín Rural






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