Con el ciclo comercial de trigo 2025/26 próximo a su conclusión, Argentina se encamina hacia el cumplimiento de sus objetivos de embarque gracias a una demanda internacional persistente. Faltan aproximadamente dos meses para el cierre del período, y los volúmenes registrados hasta ahora sugieren que el país alcanzará los números planificados.
La demanda externa ha sido sostenida por la incertidumbre que rodea la evolución del conflicto ruso-ucraniano y sus potenciales efectos sobre la oferta global de cereales. Esta situación ha generado que compradores internacionales busquen asegurar volúmenes provenientes de productores alternativos, dirigiendo sus operaciones hacia Argentina.
Los embarques acumulados evidencian una performance favorable del sector exportador argentino. La presión de compra externa ha permitido que se mantenga un ritmo de operaciones compatible con las proyecciones de cierre establecidas al inicio de la campaña.
Un aspecto singular de este ciclo comercial es la configuración poco convencional de los precios del trigo. A pesar de estas anomalías en la estructura de valores, la demanda ha permanecido firme y orientada a concretar operaciones de compra-venta.
Para Argentina, el cumplimiento de estos objetivos de embarque reviste importancia estratégica. El trigo constituye un rubro de exportación de primer orden, y la capacidad de completar volúmenes programados fortalece la posición del país en los mercados internacionales mientras genera ingresos de divisas.
La expectativa es que el ciclo 2025/26 cierre dentro de los parámetros establecidos, asumiendo que las condiciones internacionales de demanda no experimenten alteraciones significativas en las próximas semanas que restan.
Imagen: SplitShire / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo





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