Desde la bancada de La Libertad Avanza en el Senado se elevó un pedido formal para que el Presidente suscriba la designación de Michelli. Francisco Paoltroni insistió en que todos los requisitos legislativos fueron cumplidos sin inconvenientes y que no hubo oposición registrada contra el pliego.

La jugada política visibiliza fracturas dentro de la coalición gobernante. Mientras la Cámara Alta respalda la confirmación de la funcionaria, todo indica que desde la Presidencia se impedirá que asuma en el cargo que le corresponde en un Tribunal de La Plata.

Este desajuste entre lo legislativo y lo ejecutivo pone en primer plano una pregunta central: ¿quién tiene la última palabra en las designaciones de funcionarios cuando el Senado ya se pronunció? Los senadores de LLA buscan forzar que prevalezca lo votado, pero la expectativa es que la Casa Rosada haga valer su posición contraria.

Paoltroni argumenta solidez en el proceso. No se trata, según su versión, de un pliego cuestionado o defectuoso. El Senado actuó dentro de sus facultades, no hubo impugnaciones y se respetaron los protocolos. Aun así, esa transparencia aparentemente no es suficiente para que el Ejecutivo avance con la firma.

La tensión revela cómo la interna gubernamental trasciende diferencias puntuales y empieza a cuestionar lógicas de funcionamiento institucional. Si bien La Libertad Avanza gobierna, sus propios integrantes no actúan de manera unificada en temas cruciales como este.

El desenlace dependerá de si Milei cede ante la presión legislativa o mantiene su postura de no ratificar a Michelli. Por ahora, lo que quedó en evidencia es que ni siquiera dentro de la propia fuerza hay consenso total.

Imagen: Héctor Berganza / Pexels – Con informacion de TN

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