Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, las compañías detrás del proyecto petrolero Sea Lion en la zona de Malvinas, cerraron septiembre con retrocesos bursátiles del 17,9% y 11,5%, respectivamente, según un análisis de la consultora Neodelfos. Las caídas se registraron en medio del endurecimiento de las medidas argentinas, que incluyó sanciones, acciones judiciales y el avance hacia un arbitraje internacional. Las empresas sostienen que estas acciones no modificarán el desarrollo previsto del proyecto.
Las empresas vinculadas a Sea Lion cerraron septiembre con fuertes bajas en sus cotizaciones. Rockhopper Exploration, que posee el 35% del proyecto, perdió un 17,9% durante el mes, mientras que Navitas Petroleum, operadora y propietaria del 65% restante, retrocedió aproximadamente un 11,5%, de acuerdo con los datos analizados por Neodelfos.
Rockhopper pasó de 78 peniques el 1 de septiembre a 64 peniques el día 29. En el mismo período, Navitas descendió de 13.350 a 11.820 en su cotización. Ambas compañías operan en mercados bursátiles diferentes y tienen como exposición común el proyecto Sea Lion.
Las caídas se produjeron durante un mes en el que Argentina avanzó con distintas medidas vinculadas al proyecto. El Gobierno nacional inició procedimientos sancionatorios contra personas y empresas relacionadas con actividades hidrocarburíferas en Malvinas y presentó una denuncia penal contra compañías vinculadas a Sea Lion.
A esto se sumó una decisión de la Justicia Federal de Río Grande, que el 16 de septiembre ordenó cautelarmente a Rockhopper y Navitas abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar el proyecto Sea Lion.
A fines de septiembre, el Gobierno abrió además una nueva instancia internacional. Javier Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos a iniciar el procedimiento de arbitraje previsto en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y dio al Reino Unido un plazo de dos semanas para impedir el inicio o la continuidad de la explotación.





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