Una monja de 51 años fue condenada a 20 años de prisión en Mendoza por abusos sexuales contra menores de edad. Sin embargo, por el momento no ingresará a la cárcel.
La mujer fue hallada culpable de abusos sexuales simples y de uno gravemente ultrajante cometidos contra al menos siete niños. Además, fue condenada como partícipe en otros tres abusos sexuales perpetrados por el cura Horacio Corbacho.
La sentencia representa un hito importante en los casos de abuso sexual infantil en instituciones religiosas de la provincia. La investigación evidenció un patrón de conducta delictiva que involucraba tanto a la religiosa como a otro miembro del clero.
Según lo informado, existen motivos específicos por los cuales la condenada permanecerá en libertad a pesar de la sentencia. Estos aspectos procesales determinaron que, por ahora, no cumpla la pena de manera inmediata, aunque la condena queda registrada en su expediente judicial.
El caso forma parte de una serie de denuncias que han salido a la luz en relación con instituciones religiosas y el trato de menores en su interior. Las víctimas, identificadas como niños bajo la responsabilidad de estas instituciones, fueron quienes llevaron adelante las denuncias que resultaron en la investigación y posterior condena.
La resolución judicial establece responsabilidad penal tanto por los delitos cometidos directamente por la monja como por su participación en los abusos realizados por Corbacho. La gravedad de los delitos queda reflejada en la extensión de la condena impuesta.
Las autoridades judiciales continúan con los procesos relacionados a este caso que involucra a personal de instituciones católicas en la provincia.
Imagen: KATRIN BOLOVTSOVA / Pexels – Con informacion de Perfil





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