El Gobierno provincial reconoció que hubo faltantes de leche en escuelas de Río Grande y Tolhuin, pero evitó asumir responsabilidades y atribuyó la situación a demoras de proveedores y complicaciones climáticas. Mientras crece la demanda alimentaria, desde Educación llegaron a plantear reemplazos como mate cocido o té con pan.
El Ejecutivo provincial salió a explicar la situación vinculada a la suspensión parcial en la entrega de leche en establecimientos educativos. Desde el Ministerio de Educación señalaron que el problema estuvo relacionado con demoras de proveedores y cuestiones logísticas.
La secretaria de Gestión Operativa, Paola Abendaño, aseguró que no hubo una interrupción total del servicio y sostuvo que muchas escuelas pudieron sostener la asistencia alimentaria con remanentes disponibles. Sin embargo, reconoció que algunos establecimientos necesitaron asistencia directa ante la falta del insumo.
Desde Educación también indicaron que, ante la ausencia de leche, se evaluaron alternativas como mate cocido o té con pan para sostener el servicio alimentario. La explicación generó cuestionamientos por el impacto nutricional en niños y adolescentes que dependen diariamente de esa asistencia escolar.
En paralelo, el propio Gobierno admitió que la demanda en comedores escolares aumentó en los últimos meses, pasando de 8.000 a más de 10.000 estudiantes. Pese a esto, no hubo autocrítica sobre la previsión del servicio ni anuncios concretos para evitar que la situación vuelva a repetirse.





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