La Justicia de Neuquén tomó una decisión fuera de lo común ante un caso de violencia de género en el que las medidas previas no lograron frenar al agresor.
El conflicto se remonta a agosto pasado cuando un hombre de 35 años comenzó a violar las órdenes judiciales de no acercarse a su ex pareja, aún después de que se le colocara una tobillera electrónica. A pesar de las prohibiciones y de dispositivos para control, siguió hostigándola cerca de su domicilio.
El imputado se quitó la tobillera en tres ocasiones y acumuló arrestos de corta duración, tras los cuales continuó con su conducta agresiva. El equipo técnico judicial concluyó que la víctima vivía en un contexto de alto riesgo y con miedo constante por su seguridad.
Frente a esta situación, el juez de Familia Jorge Sepúlveda autorizó una medida excepcional: expulsar al hombre de la provincia de Neuquén como forma de proteger a la denunciante. Además, se le impuso iniciar un tratamiento psicológico, fijar domicilio fuera del territorio y prohibirle el reingreso sin permiso judicial.






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