La Justicia investiga un caso de crueldad animal y residuos peligrosos en Rawson. La sustancia utilizada es un insecticida prohibido que también representa un riesgo para la salud humana.

La Justicia de Chubut inició una investigación contra un hombre, identificado como Carlos Rivas, señalado como el responsable de la muerte de tres perros en la ciudad de Rawson. La muerte de los animales se produjo luego de que consumieran embutidos que contenían un veneno letal, arrojado en un predio del barrio La Isla.

El hecho, ocurrido en febrero, causó la muerte de dos hembras y un macho, todos mestizos, tras ingerir los chorizos contaminados. La jueza de Garantías Laura Martini dispuso la ampliación de la causa por los delitos de residuos peligrosos y crueldad animal, debido a que la sustancia es altamente peligrosa para la salud pública.

La fiscal general jefa Florencia Gómez, de la Unidad Fiscal Especializada en Ambiente y Delitos contra los Animales, lidera la investigación. Las pericias toxicológicas confirmaron que el veneno es un insecticida de amplio espectro, prohibido como agroquímico, que resulta extremadamente letal en pequeñas dosis.

La fiscal Gómez advirtió sobre el potencial riesgo para la comunidad, incluidos niños y familias que transitan por la zona. Además, se están analizando registros fílmicos que ubicarían al acusado en el lugar de los hechos.

El abogado defensor del imputado intentó desviar el caso a la Justicia de Paz, argumentando una cuestión de competencia. Sin embargo, la jueza Martini resolvió mantenerlo en el ámbito penal, dada la gravedad y el riesgo que representa la conducta investigada.

La causa tiene un plazo de seis meses para que se recolecte toda la prueba antes de su eventual remisión a juicio.

Antecedentes recientes de envenenamiento de mascotas

El mes pasado, se inició una investigación en el barrio porteño de Las Cañitas por el envenenamiento de mascotas. El hecho causó alarma entre los vecinos y resultó en la muerte de al menos tres perros y la intoxicación de otros nueve.

Una de las víctimas relató a TN que su perro, llamado Román, comió algo en la calle y «comenzó a temblar, se desvaneció en el piso» y murió «con mucha espuma en la boca».

La Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), con el apoyo de la Policía de la Ciudad, está a cargo de la investigación para identificar a los responsables. Los cuerpos de los perros fallecidos fueron enviados a la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA para realizar las necropsias y determinar la sustancia empleada.

Deja un comentario

Tendencias