En medio de la discusión económica, el kirchnerismo presentó un proyecto que busca revertir la baja de aranceles a las importaciones implementada meses atrás. Según sus referentes, la medida es necesaria para “proteger la producción nacional” pero afectará al bolsillo de los ciudadanos.
Sin embargo, diversos analistas advierten que el efecto inmediato sería un aumento en los precios de bienes importados, muchos de ellos utilizados diariamente por los hogares argentinos. De esta forma, la propuesta se traduciría en un encarecimiento del consumo interno.
El proyecto también plantea destinar los nuevos recursos al FAMP, sin garantías de que los beneficios lleguen a los ciudadanos.
La iniciativa expone nuevamente las diferencias de enfoque: mientras el Gobierno nacional apuesta a dinamizar la economía con reglas más flexibles, el kirchnerismo busca volver a un esquema de mayor presión tributaria que podría frenar el acceso a productos básicos.






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