El censo de la temporada arrojó la cifra más alta desde que existen registros: 2.111 ejemplares, entre ellos 82 crías. La tranquilidad de los golfos patagónicos y la recuperación de la especie impulsan un fenómeno que crece temporada tras temporada.
Un total de 2.111 ballenas francas australes fueron avistadas este año en los golfos Nuevo y San José, en la Península Valdés, provincia de Chubut. De ellas, 82 corresponden a crías, lo que marca un nuevo récord histórico de presencia en la región, según informó el investigador Mariano Coscarella, del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (Cesimar-Conicet).
“Se trata de la cantidad más elevada registrada hasta el momento en esta zona”, aseguró Coscarella, quien recordó que el anterior máximo se había contabilizado en 2018.
El crecimiento sostenido de la población comenzó en la década del 80 y, con el paso de los años, incluso se volvieron a observar ejemplares en áreas donde habían desaparecido por la caza indiscriminada, como Mar del Plata, Necochea e incluso en costas uruguayas.
La temporada de observación se extiende desde mayo hasta diciembre, con el auge en los meses de agosto y septiembre. En playas como El Doradillo, los animales pueden verse a escasa distancia de la costa, mientras que también existen excursiones embarcadas que parten de Puerto Pirámides.
Un detalle llamativo es la presencia de ballenatos blancos, que representan alrededor del 5% de los nacimientos. Este año se registraron aproximadamente 15 ejemplares de esa tonalidad.
Las ballenas escogen los golfos patagónicos por su quietud y seguridad, lo que les permite reproducirse y dar a luz sin amenazas. Una vez concluida la temporada, migran hacia áreas de alimentación ubicadas en Brasil, las Islas Georgias y sectores más australes, viajes que los científicos siguen a través de dispositivos satelitales.
Este fenómeno natural no solo confirma la recuperación de la especie, sino que también convoca a miles de turistas de todo el mundo que se acercan a Chubut para presenciar uno de los espectáculos más imponentes de la vida marina.






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